Curiosidades y datos que no sabías sobre los bigotes de los gatos

Aquí podrás leer las mejores curiosidades y datos que no sabías sobre los bigotes de los gatos

Son sensibles

A diferencia del pelo humano, los bigotes de los gatos están profundamente arraigados y conectados al sistema nervioso. Las puntas de estas hebras de queratina están equipadas con órganos sensoriales llamados propioceptores que envían mensajes al cerebro y ayudan al gato a determinar la distancia, la dirección e incluso la textura de la superficie de un objeto. Son similares al sentido del olfato o de la vista de los humanos, por lo que los bigotes de un gato nunca deben recortarse.

Los gatos pueden tener estrés de bigotes

Los bigotes de un gato son tan sensibles, de hecho, que si se le exige que utilice un cuenco estrecho para la comida o el agua, la presión sobre sus pelos táctiles puede causar lo que se conoce como “estrés de los bigotes”. Este tipo de fatiga suele ser el resultado de que los bigotes de su gato chocan con los lados del recipiente. Si su gato coge la comida con la pata o la tira al suelo para comer, considere la posibilidad de adquirir un cuenco más ancho.

El tamaño de los bigotes corresponde al tamaño del gato.

Gato Maine Coon con largos bigotes mirando a la cámara

Hugo Cattelain / EyeEm / Getty Images

Los bigotes de un gato son proporcionales a la anchura de su cuerpo (incluido el pelaje); los utiliza para saber si puede pasar por espacios estrechos o no. En general, cuanto más gordo o esponjoso es un gato, más largos son sus bigotes. Un gato Maine Coon -la raza más grande de gatos domésticos- puede tener unos bigotes de 15 centímetros de largo, mientras que los del Cornish Rex, casi sin pelo, suelen ser muy cortos y rizados.

Una gata Maine Coon finlandesa llamada Fullmoon’s Miss American Pie (también conocida como “Missi”) tiene el récord de los bigotes más largos del mundo. En 2005, el Guinness World Records las midió con la friolera de siete pulgadas y media de largo.

Los bigotes de las piernas ayudan a cazar

Si un gato utiliza sus bigotes faciales para evaluar espacios y detectar objetos, ¿para qué sirven los bigotes de las patas? Los zarcillos sensoriales situados en la parte posterior de las patas delanteras, en la parte inferior de las muñecas, se denominan bigotes carpales; ayudan al gato a trepar a los árboles y a matar a sus presas. Cuando sostienen un ratón, por ejemplo, en sus patas delanteras, estos bigotes permiten al gato saber si su presa sigue moviéndose (porque no pueden ver bien de cerca) y si está en una posición favorable para dar un mordisco mortal.

Los gatos pueden moverlos

Vista lateral de un gato bostezando con los bigotes hacia delante

Cada bigote místico está conectado a un “cabestrillo” muscular, que permite al gato moverlos de forma independiente. Asimismo, los grandes músculos que rodean los bigotes se utilizan para moverlos todos a la vez. El gato puede desplegar o dirigir los bigotes hacia delante cuando caza o bosteza. También se pueden retraer contra las mejillas del gato.

Los bigotes revelan el estado de ánimo del gato

Los bigotes relajados y caídos que apuntan a los lados de la cara de un gato indican que se trata de un animal contento, pero un gato cuyos bigotes están echados hacia atrás probablemente esté asustado, según la Universidad de Melbourne. Una postura adelantada con las orejas erguidas y apuntando hacia delante puede indicar alerta (como en la caza), mientras que una posición adelantada de los bigotes con las orejas hacia atrás suele ser un signo de agresividad.

Difunden el mensaje

Los bigotes no deben recortarse nunca; pasan por fases naturales de crecimiento, inactividad y muda, al igual que el pelo. Encontrar algún que otro bigote perdido por la casa es completamente normal: vuelven a crecer por sí solos. Sin embargo, si nota un aumento repentino de los bigotes dispersos, podría significar que su gato sufre alergias, infecciones, traumas o acné felino (sí, existe).

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