De los posts perdidos al emigrar desde Zoomblog quiero rescatar este.

Cuando le propuse a Isidro Vidal   buscar un tema de jazz que pudiera haber conocido Luis Cernuda hacia 1929, año en que escribió Un río, un Amor, y que  pudiera convenir al poema “Quisiera estar sólo en el Sur”, inspirado directamente en el el jazz, no podía imaginarme que iba a tener este final: un video realizado por Isidro y publicado al mismo tiempo en diversos blogs.


Jazz_literatura por isidrovi

La historia de este vídeo comienza con el post (también perdido) que reproduzco a continuación. Isidro aceptó el reto y montó el vídeo con imágenes de José Cuerva  y la voz de  Lourdes Doménech.

Los textos más antiguos en la literatura española sobre el jazz quizá sean los de Ramón Gómez de la Serna, quien incluyó el jazzbandismo dentro de su particular catálogo de ismos.  Es sabido que en lo años 20 el jazz era -junto a los sports , el cinematógrafo y al automóvil- uno de los signos de la modernidad. En la poesía ultraísta hay humerosas alusiones a los sonidos de las jazzband.  Hay asimismo testimonios de la afición que por el jazz tuvieron Buñuel y sus amigos en los años gloriosos de la Residencia de Estudiantes.

Un ejemplo de esta relación entre modernidad, jazz y literatura nos lo ofrece Luis Cernuda. En Historial de un libro (1958) nos dejó el siguiente testimonio relacionado con su adscripción a la estética surrealista:

Quería yo hallar en poesía el “equivalente correlativo” para lo que experimentaba, por ejemplo, al ver a una criatura hermosa (la hermosura física juvenil ha sido para mí cualidad decisiva, capital en mi estimación como resorte primero del mundo, cuyo poder y encanto a todo lo antepongo) o al oír un aire de jazz. Ambas experiencias, de la vista y del oído, se clavaban en mí dolorosamente a fuerza de intensidad, y ya empezaba a entrever que una manera  de satisfacerlas, exorcizándolas,  sería dándoles expresión.

Más adelante, se refiere al modo como, movido  “por un impulso similar al que animaba a los superrealistas” , uno tras otro empezaron a surgir los primeros poemas de la serie que luego se llamaría “Un Río, un Amor”. El segundo de ellos surgió del título de una pieza de jazz:

Dado mi gusto por los aires de jazz, recorría catálogos de discos y, a veces, un título me sugeróa posibilidades poéticas, como este de de “I want to be alone in the South”, del cual salió el poemita segundo de la colección susodicha, y que algunos , erróneamente, interpretaron como expresión nostálgica de Andalucía.

Traigo aquí estas cosas movido por los estupendos jazz-posts de Isidro. Se me ha ocurrido que a lo mejor se anima a buscar y a ponernos en  su blog uno de esos aires de jazz que a Cernuda le perturbaban a finales de los años 20.