Mañana se inician en la Universitat de València unas Jornadas de Innovación Educativa con el tema de Renovación Docente en la Enseñanza Superior cuyo programa enlazo.

Participaré en ellas con una comunicación que he titulado “La formación de los universitarios en lo digital”.  La idea me  vino al recordar los escasos conocimientos de mis alumnos del Máster de Secundaria en el uso de blogs, wikis, sindicación de fuentes web, marcadores sociales, aplicaciones de Google como Google Docs y Google Site, etc. De hecho, en el informe que elaboraban al final del curso sobre los aprendizajes efectuados, la mayoría de los alumnos hablaban de su desconcierto cuando los primeros días de clase debían responder una encuesta en la que se les preguntaba por sus conocimientos en lo digital.

En la preparación de mi comunicación me ha servido de mucha ayuda un post que escribí hace exactamente tres años y también el Monográfico nº 1 de Scopeo. En él, además de una estupenda explicación de la evolución de Internet hasta la Web 2.0, se proponen  cuatro grandes orientaciones formativas que se pueden asignar a las diferentes aplicaciones de la Web 2.0, tal como se muestra en la imagen:

orientaciones formativas web 2.0 - 2

La potencialidad formativa de estas aplicaciones deriva de las características de la Web 2.0 o web social:

  • Ha dejado de ser exclusivamente un lugar de recepción de información: los usuarios crean contenidos.
  • Los usuarios cooperan en la creación de los contenidos y los intercambian y comparten.
  • La información se organiza mediante el etiquetado social.
  • Los usuarios con intereses comunes se organizan en comunidades de prácticas mediante los servicios de redes sociales.

Estas características de la Web 2.0 la hace idónea para impulsar nuevas formas de aprender y enseñar. Las TIC ya no se pueden ver como herramientas para  hacer lo mismo de siempre, pero de forma más eficiente y productiva, sino para hacer cosas que sólo las TIC permiten.

Y aquí es donde está el problema. La integración de las TIC –de la Web social- en la enseñanza implica innovación y cambio: protagonismo del estudiante, cooperación, horizontalidad en la comunicación, interacción entre el aprendizaje formal e informal dentro de las comunidades de prácticas, etc.

La formación de los estudiantes en lo digital implica de este modo transformaciones profundas en la concepción misma de la enseñanza y del aprendizaje. ¿Se está produciendo?

Las cuatro grandes orientaciones informativas que se muestran en la imagen de arriba me han llevado a volver a examinar un mapa conceptual que tengo elaborado (y que he revisado varias veces) en el que he intentado clasificar las aplicaciones de la Web 2.o por  funcionalidad:

Pues bien, creo que mi mapa es perfectamente coherente con la propuesta de clasificación de Scopeo.

Decálogo para interactuar en Twitter (para alumnos de Secundaria)
Crónica de la segunda jornada de Innova Escuela