secuencias

 

Suele haber acuerdo acerca de cuál debiera ser la finalidad principal de la reflexión gramatical: la mejora de las destrezas relacionadas con el uso (los usos) de la lengua. Los problemas vienen cuando se pasa a determinar qué contenidos son los más significativos en relación con esta finalidad y cómo abordarlos en el aula (cómo presentarlos, cómo secuenciarlos, cómo evaluarlos…).

Probablemente, para poder avanzar hay que retirarse unos pasos de los contenidos gramaticales y mirarlos en un marco más amplio: el de las actividades de lectura y de escritura.

Una propuesta metodológica que permite esta integración es la que hace Anna Camps y el grupo GREAL con las secuencias didácticas (véase el artículo de Anna Camps “Proyectos de lengua entre la teoría y la práctica“).

Una secuencia didáctica se articula en torno a la composición de un género textual, es decir, en una clase de textos perteneciente a alguna de las esferas de la actividad social (un reportaje, un manifiesto, un escrito de solicitud, un guión radiofónico, un cuento fantástico, un folleto informativo, etc.). Para  componer esta clase de texto, los alumnos han de aprender cosas sobre el género en cuestión, tanto es su dimensión comunicativa (función social, pepel del emisor, modo de estar representado el destinatario…), como lingüística (estructura textual, registro…) y paralingüística (formato, tipografía…). Y, sobre todo, han de aprender a hacer cosas, es decir, a gestionar los diferentes aspectos que intervienen en la composición, desde el proyecto inicial al texto que será hecho público.

Es en este marco comunicativo donde las actividades de reflexión sobre la lengua  tienen  sentido.

¿Se me permitirá que ponga un ejemplo de secuencia didáctica elaborada por mí? Se puede consultar en este enlace de El Tinglado.

Pues bien, ¿qué tareas ha de abordar el profesor al planificar la secuencia didáctica que más tarde llevará al aula? La tarea que tiene por delante tiene todos estos componentes:

  • Determinación de los objetivos de la secuencia:
    • Objetivos comunicativos: qué actividad discursiva se va a llevar a cabo, es decir, qué género de texto se va a componer.
    • Objetivos de aprendizaje: qué van a aprender/aprender a hacer los alumnos para poder llevar a cabo la actividad discursiva.
  • Conocimiento de las características del género de texto que será el eje de la secuencia didáctica (rasgos prototípicos).
  • Elaboración de actividades que ayuden a los alumnos a planificar el texto que van a componer:
    • Análisis, en textos modelo,  de los rasgos prototípicos (discursivos y textuales) del género de texto que se ha de componer.
    • Planificación de los contenidos (activación de conocimientos, búsqueda de información nueva…)
    • Estructuración de los contenidos (uso de representaciones gráficas, como mapas conceptuales…)
  • Elaboración de actividades que ayuden a los alumnos a resolver problemas de tipo local (mecanismos de cohesión, organización sintáctica, puntuación, ortografía…).
  • Elaboración de actividades para sistematizar los aprendizajes realizados (por ejemplo, para apropiarse del metalenguaje gramatical a partir de las actividades efectuadas).
  • Elaboración de actividades para el control del proceso de trabajo (fichas de recursos, de control, de autoevaluación).

En definitiva, el debate sobre la gramática y su enseñanza no se debe separar del debate más general sobre la enseñanza y el aprendizaje del uso (los usos) de la lengua.

Sobre las actividades gramaticales
¿El libro de texto es el currículum?