En estos días, la celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora da ocasión para que en los centros escolares se organicen actividades educativas relacionadas con este evento.

Por mi parte, quiero recordar en estas fechas la figura de una gran filóloga: María Moliner. Aparte su gran contribución al ámbito de la lexicografía con el Diccionario de uso del español, en su biografía destacan dos rasgos que en estos días se han de tener en cuenta.

Por una parte, se ha de destacar el hecho de que haya sido una pionera universitaria –en los años en que la universidad española era un ámbito casi exclusivamente para hombres- y una de las primeras mujeres españolas que, además de obtener un título universitario- ejercen una profesión.

Pero, además, María Moliner perteneció a una generación de intelectuales que apostaba por la educación y la cultura como requisito para la modernización de España. De ahí su participación entusiasta en las empresas culturales que nacen con el espíritu de la II República, como su vinculación con las Misiones Pedagógicas y sus responsabilidad en el terreno de la organización de las bibliotecas populares. Durante la guerra civil dirigió la Oficina de Adquisición y Cambio Internacional de Publicaciones y redacta un Proyecto de Plan de Bibliotecas del Estado.

En 2000, con ocasión del centenario de su nacimiento, se le rindieron diversos homenajes, del que todavía quedan algunos testimonios en la Red. Estos días son propicios para volver a ellos. Algunas direcciones que nos pueden ayudar a dibujar su figura intelectual y humana son:

Las páginas dedicadas por el Centro Virtual Cervantes en el centenario de su nacimiento (http://cvc.cervantes.es/ACTCULT/mmoliner).

La página de José Antonio Millán dedicada al Diccionario de uso del español (http://jamillan.com/moliner.htm).

Página con el testimonio de uno de sus hijos (http://mariamoliner.com).