Ayer di una charla en la Casa del Poble de Rocafort sobre el significado del término Escuela 2.o.  Mis oyentes e interlocutores en el animado coloquio eran personas no vinculadas profesionalmente a la enseñanza. Mi objetivo era mostrar que la Escuela 2.0 no es (o no debe ser) una modernización de las herramientas de trabajo, manteniendo como están los objetivos, los contenidos y la metodología, sino un cambio profundo en lo que se enseña y en cómo se enseña.

Me hubiera venido muy bien conocer la entrevista con Roger Schank que acabo de leer gracias a un tuit de Fernando García Páez. Habría entresacado y leído este fragmento, que le viene al pelo a mi exposición:

Los ordenadores son una solución, pero no tienen por qué ser “la” solución. La clave es el sistema. Lo que permiten los ordenadores es tener una experiencia individual que les permite a los alumnos comunicarse con un compañero, o trabajar en equipo, o comunicarse con alguien al otro lado del mundo, o investigar algo que les interese, o hacer las experiencias que de otra forma no podrían hacer, pero cada uno en su propio campo. El ordenador en si no tiene ninguna relevancia, es un aparato que permite tener experiencias si se crea un buen software que lo acompañe.

Dejo arriba la presentación que usé en la charla.