Llama la atención que los rumbos que han tomado los estudios gramaticales desde hace ya bastantes años, uno de cuyos rasgos es la vuelta de la semántica como un componente básico de la descripción de las oraciones, no se esté reflejando–o muy poco- en los libros de texto, a pesar de que el nuevo currículo –en su versión básica y obligatoria, es decir,  la que se contiene en el Decreto de enseñanzas mínimas- si que se sitúa en esta perspectiva.

Aprender a mirar la oración a partir de la naturaleza semántica del verbo y de sus requerimientos sintáctico-semánticos,  ¿es una nueva moda, como lo fue la descripción estructuralista a partir de los años setenta? ¿Se trata de la sustitución de un modelo por otro, sin repercusión ninguna en un mejor conocimiento de la lengua orientado al uso?

Estoy convencido de que este cambio de orientación de la gramática podría tender puentes sobre el tradiciónal abismo que separa la reflexión gramatical y el uso d ela lengua. Se pueden ver algunos ejemplos de la explotación didáctica de estos planteamientos gramaticales en la siguientes propuestas disponibles en El tinglado:

(Imagen:  http://www.flickr.com/photos/78603183@N00/114320354)