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Hace unas semanas publiqué un post (Acerca del reconocimiento de las clases de palabras) que recogía parte de una conversación en Twitter que ponía de manifiesto dos problemas:

  1. Saber reconocer las clases de palabras al final de la ESO, ¿es un conocimiento relevante? ¿Por qué?
  2. Si se acepta que sí, ¿cuando y cómo hay que enseñarlo?

Voy a intentar aquí responder la primera de estas dos preguntas

Imaginemos a un profesor que no considera relevante emplear un tiempo y mucho esfuerzo en que los alumnos sepan distinguir entre sustantivo, adjetivo, verbo, pronombre, etc., porque piensa que son conocimientos innecesarios y está convencido de que ese tiempo y ese esfuerzo debe dedicarlos a enseñar a desarrollar las capacidades para expresarse y comprender (oralmente y por escrito).

Imaginemos a este profesor guiando a sus alumnos en las actividades de lectura y ayudándoles en la comprensión de un texto, ¿renunciará a hacer preguntas o a dar instrucciones como estas?

 ¿El pronombre “lo” del enunciado que acabamos de leer, a qué parte de un enunciado anterior se refiere? ¿Sustituye a un sustantivo o a una parte más amplia del enunciado?

Este enunciado es un poco difícil de entender, pero si ponemos en orden sus elementos lo entenderemos mucho mejor. Vamos a empezar por reconocer el verbo, luego el sustantivo que hace de sujeto y luego iremos colocando por orden los demás complementos del verbo. Empecemos, pues, por el verbo.

Hay una parte en este texto en que el ritmo se acelera: ¿A qué es debido? ¿Hay alguna clase de palabra que predomine? ¿Qué tienen en común por su significado estas clases de palabras?

“Los niños subieron por la colina y, antes de llegar a la cima, en una vuelta del camino, encontraron una casa con un aire de misterio. El edificio parecía abandonado…’. El sustantivo “edificio” se refiere a algo que ya ha sido mencionado. ¿A qué grupo de palabras se refiere?  ¿Por qué en un caso se usa el artículo “un” y en otro “el”?

Estos ejemplos creo que serán suficientes. ¿Qué papel cumplen los términos gramaticales en estas instrucciones y preguntas? Forman parte del lenguaje que profesores y alumnos han de compartir para hablar de lo que estos aprenden con la ayuda de aquellos: entender los textos, interpretarlos. ¿Es posible enseñar sin recurrir a la mediación de estos términos, de este metalenguaje?

Situémonos ahora en el terreno de las actividades de composición de textos. Creo que estaremos de acuerdo en que un aspecto fundamental de la composición es la revisión y reparación de los textos, y que revisar y reparar también se enseña, tanto en su vertiente motivacional (inclinación a hacerlo) como cognitiva y estratégica: detectar el problema, buscar una alternativa, consultar documentos que ayuden a resolver el problema (manuales de uso de la lengua, diccionarios…).

Pues bien, imaginemos al profesor del que hemos hablado más arriba, contrario a dedicar tiempo y esfuerzo a enseñar a identificar las clases de palabras, ¿renunciará a preguntas e instrucciones como las siguientes para ayudar a los alumnos a identificar y reparar sus errores., o símplemente para mostrar otras opciones de uso?

 Relee esta oración: “La policía, que había sido avisada por los vecinos, llegaron y nos pidieron los carnés”. Observa si hay algún problema de concordancia entre el verbo y el sustantivo que hace de sujeto.

Has escrito “No se acordó que tenía que comprar un cuaderno”. ¿Se puede decir “no se acordó su número de teléfono? O decimos “no se acordó de su número de teléfono”? ¿Qué diferencia hay? ¿Qué necesita el verbo “acordarse” para funcionar correctamente? ¿Es correcta la oración “No se acordó que tenía que comprar un cuaderno”?

Busca otros verbos que, como “acordarse”, necesitan un complemento con la preposición “de”. Forma oraciones con estos verbos en las que la preposición “de” introduzca grupos nominales y oraciones subordinadas con “que”:
–Me acuerdo de mi padre
–Me acuerdo de que mi padre me regaló una bivicleta

Has escrito “Se dio cuenta de que llevaba la camiseta rota”. ¿El adjetivo podría ir delante del sustantivo? ¿Cómo mejora el texto?

Observa: “Los niños entraron en la habitación. En la habitación había un anciano muy extraño”. ¿Qué harías para no repetir “la habitación” en la segunda oración? Hay varias posibilidades: pruébalas y explica qué has hecho.

Has escrito: “Estuvimos vigilando toda la noche . No vimos nada extraño”. Podrías convertir estas dos oraciones simples en una oración compuesta coordinándolas mediante alguna conjunción. ¿Qué conjunciones podrías usar?

Como en el caso de las actividades de compresión, al ayudar a los alumnos a revisar sus textos, o al ayudarles a elegir entre diversas opciones, será útil, y a veces necesario, usar una terminología compartida para hablar de la lengua, es decir, una terminología gramatical

Por otro lado, los alumnos han de familiarizarse con esta terminología si han de consultar diccionarios de la lengua, manuales de dudas, libros de estilo, etc. Seleccionamos dos entradas de Fundéu (la que encabeza el post y esta otra) en la que se informa sobre determinados usos. Obsérvese que la comprensión de estos requiere una comprensión de los términos gramaticales que se utilizan.

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