PISA2

Después de mucho tiempo sin escribir en este blog (muchos saben que lo hago en El blog de Leer.es), una circunstancia me ha animado a volver a él: hoy se hacen públicos los resultados de la prueba PISA en lectura y este hecho va a levantar –ya lo está haciendo- mucha polvareda, con el riesgo de que cuestiones fundamentales queden sin tratar o permanezcan oscurecidas.

Así que trataré de recordar algunos hechos –y a engarzar con ellos algunas opiniones- que me parecen fundamentales para orientarse:

1. Las pruebas de lectura PISA no evalúan contenidos curriculares de la materia de lengua y literatura, sino la competencia lectora que los escolares han adquirido en el conjunto de las materias.
Los resultados han de servir, por tanto, para reflexionar sobre el papel de la lectura en el conjunto de las áreas y materias del currículo.

2. Sin embargo, el área de lengua y literatura está especialmente involucrada, puesto que sus contenidos curriculares consisten precisamente en el desarrollo de la competencia lingüístico-comunicativa.
Los resultados de PISA han de plantear de nuevo la cuestión de si los contenidos que se llevan al aula y la práctica docente en el área de lengua y literatura son coherentes con los objetivos relacionados con esta competencia.

3. A pesar de los cambios curriculares desde la LOGSE, que han puesto de relieve la importancia de unos contenidos de tipo procedimental, la concepción del aprendizaje sigue siendo la transmisión y la memorización de conocimientos, con poca relevancia de la actividad del alumno. De este modo, la lectura y búsqueda de información en diversas fuentes, el contraste de la información, su aplicación en tareas diversas, la reflexión sobre los textos, etc. no son el eje del aprendizaje.
Los resultados de PISA han de replantear desde la base nuestros métodos de trabajo en el aula. Los planes de lectura en los centros no pueden ser sólo programas de fomento de la lectura (la lectura por placer), sino que han de tratar de hacer de la lectura (y de la escritura) el principal medio de aprendizaje. Como se declara en las conclusiones del II Congreso Nacional Leer.es:

Los cambios metodológicos necesarios para las nuevas alfabetizaciones enlazan con las propuestas de innovación educativa que ya tienen una tradición en el ámbito escolar: trabajo por proyectos, por tareas, enseñanza globalizada, talleres literarios, etc.
Solo este tipo de propuestas favorece que los alumnos aprendan a buscar, a organizar, a evaluar y a aplicar la información disponible en la Red; que aprendan a interactuar en las nuevos medios de comunicación y dominar las nuevas formas de discurso.

4. En coherencia con los métodos pedagógicos dominantes –y como medio que los perpetúa-, el libro de texto es el recurso didáctico fundamental, si no el único. Pero el libro de texto no está pensado para enseñar a leer, sino para presentar los contenidos de forma que mejor puedan almacenarse en la memoria y repetirse en exámenes. Reproduzco otro punto de las conclusiones del II Congreso Nacional Leer.es:

Las nuevas alfabetizaciones –saber leer y escribir en la Red- requieren insistir en los cambios metodológicos que se vienen reclamando para el desarrollo de las habilidades lingüístico-comunicativas: saber leer y escribir en general, y en los nuevos formatos y contextos, requiere unas habilidades y estrategias que sólo se pueden desarrollar si se incorpora la lectura y la escritura como principal instrumento de aprendizaje en todas las áreas.
De un modo especial, debe superarse la concepción del aprendizaje basado en el libro de texto tradicional como única fuente de información. Este modelo es insostenible cuando es posible tener acceso inmediato a innumerables fuentes. Contrasta, en efecto, la riqueza y diversidad de las fuentes disponibles –prensa digital, webs institucionales, portales de instituciones culturales, bibliotecas virtuales, wikis y blogs temáticos, etc.- con la limitación al libro de texto como única fuente de información, que ya no se corresponde con la sociedad de la información y el conocimiento.

Por supuesto, los resultados -ya sabemos que son mejores que en 2006, pero todavía mediocres en relación con la media de la OCDE- han de hacer reflexionar a los responsables de las administraciones educativas -a todas- sobre cómo han de orientar sus recursos, sus planes de formación del profesorado, sus ayudas para la elaboración de recursos didácticos, etc.

Pero los resultados PISA nos involucran a todos los que tenemos responsabilidades en educación, a cada uno en nuestro campo.