plumas

Los libros de texto transmiten a menudo, por el modo como presentan los contenidos de aprendizaje,  la idea de que leer y escribir son actividades completamente separadas. Pero hay numerosos ejemplos que nos muestran la lectura y la escritura como actividades complementarias: buscamos información para escribir sobre un tema, buscamos modelos para organizar una clase determinada de textos, releemos nuestros propios escritos para revisarlos, escribimos una carta al director espoleados por determinada información o por el modo en que ha sido tratada…
En Internet, lectura y escritura hacen más estrecha esta relación: los sitios web de instituciones y asociaciones tienden a ser interactivas ; la prensa digital incorpora foros, chats,  secciones en las que los usuarios elaboran contenidos, comentarios a las informaciones… Llenamos de contenidos blogs y wikis reutilizando contenidos  tomados de otros sitios y enlazando con ellos;  en las redes sociales, leer y escribir son acciones que no se pueden disociar, etc.
Pero no quería hacer un post de reflexiones generales. Lo que me ha movido a escribir es el deseo de retener varios ejemplos de actividades  en los que leer  y escribir en Internet son vertientes de una misma actividad. La finalidad de estas actividades es enseñar a leer el hipertexto de modo que los objetivos de lectura guíen el trazado del itinerario; y enseñar a escribir en el blog utilizando los hiperenlaces:

  • Explorar la prensa digital para averiguar qué cosas puede hacer el lector y no puede hacerlas en la prensa de papel.  Escribir un post con un breve informe en el que se usen listas y se enlace con los ejemplos del periódico digital que se ha examinado.
  • Proporcionar un texto no muy extenso (un relato, una noticia, un poema) y pedir a los alumnos que lo copien (o lo peguen) en un post y que inserten varios hiperenlaces en lugares significativos del texto que lleven a sitios interesantes cuya información enriquezca el texto.
  • Informar en el blog individual, o en el colectivo de aula, del libro que se va a empezar a leer, con los siguientes datos: ficha del libro y reseña que proporciona la editorial; referencia de webs y blogs que hablan sobre el libro; imagen con la cubierta del libro. Y, por supuesto, con los enlaces correspondientes.
  • Proporcionar a los alumnos una imagen correspondiente a algún pasaje del Quijote y pedir a los alumnos que busquen en una edición digital (preferentemente la del Centro Virtual Cervantes) algún fragmento que pueda ser ilustrado por la imagen en cuestión.
  • Buscar un libro en SOL y explicar en el blog el camino seguido hasta llegar hasta  él.

Son actividades que he realizado en algunas ocasione, o que suelo hacer siempre que puedo,  y que me parece que integran bien la lectura y la escritura en entornos digitales.