Con este título, que ahora me resulta algo pomposo, leí una comunicación en el I Congreso Internacional Miguel Hernández, que se celebró en 1992, cincuenta años después de la muerte del poeta en la cárcel de Alicante.

La comunicación se acercaba a la obra y al proceso de creación poética del poeta oriolano, que había sido estudiado por la profesora de la Universidad de Alicante, Carmen Alemany, desde preocupaciones didácticas: me preguntaba por la significación que podían tener en el marco de la educación literaria.

Releo la comunicación y sigo estando de acuerdo en su planteamientos generales.

Aquí os la dejo por si alguien quiere curiosear.

MIguel Hernández