Concha Mendez jpeg

Que se enciendan de naranjas
los naranjales en flor.
¡Que al mundo vino un amor!

En la ramita más alta,
cante el pájaro cantor:
¡Que al mundo vino un amor!

Y los prados que se vistan
con sus mantos de verdor.
¡Que al mundo vino un amor!

Hace unos días, en Ciudad de México, un profesor que había conocido en el Tecnológico de Monterrey unos días antes me llevó a una librería de viejo de un amigo suyo. Me interesaba por libros de los escritores españoles publicados  en el exilio de México. El librero me enseñó, entre otros, esta obrita de Concha Méndez, impresa (según se informa en el colofón) bajo la dirección tipográfica de su autora.

Con el primer villancico de esta deliciosa colección, os mando mi felicitación navideña.