Ya señalé (cuando este blog estaba en otro sitio) que tenemos a nuestra disposición, en la web del Instituto Nacional de Evaluación y Calidad del Sistema Educativo, las publicaciones del Proyecto PISA. Por razones que ahora no interesan, he estado leyendo detenidamente, en Marcos Teóricos de PISA 2003, la parte dedicada a la Lectura.

El documento tiene un gran interés como fundamento de un aspecto importante del currículo de las lenguas, pues define el concepto de competencia lectora y analiza sus componentes, describe los tipos de textos con una interesante distinción entre textos continuos y textos discontinuos, distingue distintas situaciones de lectura de acuerdo con sus diversas finalidades y, finalmente, caracteriza diferentes tipos de capacidades involucradas en la comprensión lectora:

  1. Extracción de informaciones concretas de diversas fuentes y con diferentes finalidades.
  2. Comprensión general del texto (identificación las acciones verbales, del propósito del texto y de las ideas principales).
  3. Interpretación de lo leído (procesamiento de cómo está organizada la información en el texto y cuáles son las relaciones entre sus partes).
  4. Reflexión sobre los contenidos de un texto apoyándose en informaciones contenidas en otras fuentes o con el conocimiento del mundo.
  5. Reflexión sobre la forma de un texto: valoración de la calidad y adecuación en relación con el propósito concreto.

En estas competencias, parece que  nuestros escolares no destacan. Supongo que concurren muchos factores que explican estas deficiencias educativas. Pero creo que cabe hacerse preguntas como éstas:

  • ¿Son los contenidos que configuran el currículo de lengua los más adecuados para el desarrollo de estas destrezas?
  • ¿Se aborda su aprendizaje en los libros de texto más difundidos?
  • ¿Se tiene suficientemente en cuenta que la adquisición y desarrollo de estas destrezas depende de que su aprendizaje sea un objetivo común de todas las áreas del currículo?