Concentración urbana - éxodo rural

Emilio Sánchez Miguel, en ¿Cómo enseñar estrategias de comprensión en Secundaria?”,  se refiere, entre otras, a la estrategia de visualizar, que “tiene que ver con técnicas para representar los contenidos y las relaciones que cabe establecer entre esos contenidos derivadas del texto: creación de mapas conceptuales, esquemas, etc.

Tengo siempre presente estas palabras cuando he de preparar actividades que ayuden a mis alumnos de primeros curso de la ESO a comprender los textos y a aprender con ellos. Ello me lleva a preferir, como ayuda para la comprensión lectora, los mapas conceptuales a los cuestionarios.

Los cuestionarios sirven para evaluar si los alumnos han comprendido este o aquel aspecto del texto. Pero no suelen ser buenos instrumentos para aprender a comprenderlo.

¿Cómo uso el mapa conceptual? Al trabajar con alumnos con importantes dificultades para comprender textos expositivos, preparo yo el mapa, que presento con muchos huecos en los lugares de los conceptos, como guía para la lectura. Es decir, tras una primer lectura para conocer el texto y aproximarnos al tema, leemos juntos el texto por segunda vez, pero ahora con el mapa incompleto delante, y vamos observando la relación entre las ideas principales  para ir completando el mapa a medida que  reconocemos estas ideas y sus relaciones.

Este tipo de actividad deberá ir dejando paso a otras en las que el mapa sea elaborado por el profesor a la vista de los alumnos y con la participación progresiva de éstos.

Lo ideal es que los alumnos lleguen a confeccionar ellos mismos los mapas a partir de textos no demasiado complejos.

En la imagen, el mapa con el que he trabajado esta mañana, y que ha sustituido al cuestionario con el que trabajaba el año pasado.