Una de las cosas más excitantes que tienen los blogs es que nos están permitiendo ver cómo nacen y cómo evolucionan estos nuevos géneros textuales que son las entradas o posts. Y, claro, ello induce a reflexionar sobre sus características, sus normas, su retórica.

Por eso me gustan tanto las propuestas que hacen los propios blogueros sobre cómo conviene escribir en los blogs y las instrucciones que aventuran (a veces en forma clásica del decálogo). De este modo, la escritura en los blogs se convierte ella misma en uno de los temas de la conversación en la blogosfera.

Para mí, son instrucciones de referencia las siguientes:

  1. Diez consejos para una bitácora mejor, de Rebecca Blood.
  2. Decálogo para la legibilidad de un blog de docentes para docentes, de Bea Marín.
  3. Cómo escribir un artículo de blog, de Alejandro Valero.

Saco todo esto a cuento porque acabo de leer otras instrucciones en Blogmundi. No añade nada nuevo, pero está bien insistir una vez más sobre lo fundamental: tener en cuenta al destinatario, legibilidad, corrección… Les falta a estos consejos algo fundamental: hay que tratar de que el post tenga alguna utilidad, que dé alguna pista, que muestre algún camino, que proponga algún problema interesante, que provoque una carcajada o por lo menos una sonrisa…