AELE celebró durante los pasados 12-14 de diciembre las  IV Jornadas Iberoamericanas sobre culturas escritas “Leer y escribir en comunidad”, en las que participé con la conferencia “Escribir en la Red: los nuevos géneros discursivos”.

Comencé la conferencia afirmando que la cuestión de la enseñanza de la lectura y de la escritura en Internet se ha de situar en el marco del concepto de “alfabetización” tal como lo entiende Emilia Ferreiro: conjunto de saberes (conocimientos y habilidades) que permiten a las personas circular en el entramado de las prácticas sociales que definen la “cultura escrita” de cierta sociedad en determinado momento de su desarrollo histórico. (El concepto de “alfabetización” entendido de este modo se corresponde con el de “literacidad”, usado entre otros por Daniel Cassany). 

La lectura y la escritura se han de considerar, por tanto,  prácticas sociales, es decir actividades que se llevan acabo en determinadas situaciones de comunicación dentro de los diversos ámbitos sociales. Enseñar a leer y a escribir es enseñar a intervenir en estas prácticas.

En la actualidad, la comunicación en Internet implica nuevos modos de acceder a la información, de producir textos, de distribuirlos y de compartirlos. Es decir, la comunicación en Internet significa la participación en nuevas prácticas sociales; y ello exige nuevas habilidades y destrezas que sólo en parte se refieren al uso de las tecnologías (el correo electrónico, los programas de ofimática y las múltiples aplicaciones de la web social); también, y fundamentalmente, se refieren a habilidades y estrategias como saber acceder a las fuentes de información de acuerdo con determinados objetivos, valorar la pertinencia y fiabilidad de la información obtenida, controlar la construcción de una identidad digital, usar el registro adecuado según el medio de comunicación y los demás factores de la situación comunicativa, etc.

Este es el marco en el que me situé: las TIC no son herramientas o recursos para la lectura y la escritura, sino que afectan a las prácticas de lectura y de escritura concebidas como prácticas sociales; y, por tanto, saber usarlas adecuadamente forma parte de lo que hoy se entiende por alfabetización.

Trazado el marco en el que situaba el problema, dediqué la conferencia a analizar algunos cambios que se han producido en las prácticas de escritura en el entorno de Internet y a señalar algunas implicaciones didácticas de estos cambios.  Utilicé en este análisis un concepto que es clave en la enseñanza de la lectura y de la escritura,  el concepto de género discursivo.

Arriba he insertado la presentación que usé en la conferencia, y pronto se publicará el texto en la web de AELE, dentro de las actas de las Jornadas.