Es fascinante ser testigo del surgimiento de nuevas formas de comunicación, de nuevos géneros, de nuevas normas.

Uso el término “normas”, no en el sentido de la coerción que viene desde una autoridad, sino con el significado de las pautas que nos vamos dando y vamos aceptando los participantes en estas nuevas maneras de comunicar.

Y me gustan los decálogos mediante los que se objetivan estas reglas que ya estamos siguiendo, consciente o inconscientemente, porque es el modo de que la comunicación fluya feliz.

El último de estos decálogos, que ya tengo marcado en mi Diigo, es Twitter: Diez consejos para novatos, que he conocido vía @mtascon .

¿Son pertinentes estos decálogos, estas normas, estos consejos que se nos proponen de vez en cuando en la Red?

Ya he dicho que a mí me gustan, porque me obligan a reflexionar, a contrastarlos con lo que de modo más o menos intuitivo, más o menos consciente, yo hago cuando escribo en la Red. Y porque no los tomo como atrevimientos de alguien que se cree superior a mí, sino como una forma de hacer explícitas las pautas que vamos construyendo entre todos.

Pues bien, cuando hoy he retuiteado el decálogo al que me he referido más arriba, he recibido esta respuesta:

Captura de pantalla 2011-12-06 a la(s) 16.49.32

Y esta ha sido la mía:

Captura de pantalla 2011-12-06 a la(s) 16.45.10

Que ha merecido una nueva contestación:

Captura de pantalla 2011-12-06 a la(s) 16.48.25

Yo, con el  último aserto de este tuit estoy de acuerdo. Dentro de Twitter como red social se crean comunidades muy diferentes, y probablemente existan dentro de cada una de ellas unas pautas específicas que hacen posible los intercambios. El “sentido común”, del que habla este usuario no es más que un conocimiento, si se quiere intuitivo, de las normas que rigen en esa comunidad.

Pero entiendo que el decálogo que está en el origen de este post no hace referencia a normas de comunidades específicas, sino a pautas que convienen a Twitter como medio de comunicación.

¿Cómo lo veis vosotros?