La Red está llena de trabajos interesantes que están como enterrados. Da gusto encontarlos y sacarlos a la luz.

Hablo, por ejemplo, de “De lo efímero a lo sustancial, y otras reflexiones”, de Ramón Barlam, incluido en el número 51 de Quaderns Digitals.

Es un trabajo lleno de sensatez: llama la atención sobtre el papanatismo de creer que se está  innovando por usar el último juguete 2.o. La tecnología puede llegar a ser lo efímero. Lo sustancial son los procesos de enseñanza y aprendizaje a los que se incorpora la tecnología. Es un tema muy debatido, pero vale la pena acercarse de nuevo a él mediante un artículo tan diáfano y sensato como éste.

Su lectura me permite, además, llegar hasta un trabajo de Jordi Adell que también vale la pena “taguear”: “Internet en educación”.  En él aborda tres estrategias didácticas: la Caza del Tesoro, las WebQuest y los proyectos telecolaborativos de aprendizaje. Previamente, sintetiza el papel d eInternet como recurso didáctico echando mano de  estas tres metáforas: Internet como biblioteca, como imprenta y como medio de  comunicación.  Creo que son metáforas muy clarificadoras a la hora de pensar qué pinta la Red en relación con el aprendizaje (y de forma particular con la competencia en comunicación lingüística).

Con la poesía de Eugénio de Andrade en el aeropuerto de Lisboa
¿Literatura juvenil para la clase de Lengua y Literatura?