Tablas de la ley

 

Propongo aquí un decálogo (al que procuro ajustarme) para dirigir los proyectos de escritura:

1. Procura que escribir tenga sentido para los alumnos: los textos propuestos han de tener un prpósito y unos destinatarios definidos.

2. Propón textos que pertenezcan a algún género identificable en alguno de los ámbitos sociales.

3. Proporciona modelos de textos correspondientes al género que los alumnos van a componer.

4. Realiza actividades para planificar los textos.

5. Establece unos pocos objetivos para el uso reflexivo de la gramática y la normativa.

6. Anima a los alumnos a escribir varias versiones hasta que el texto sea publicable.

7. Ayuda a los alumnos a revisar sus textos y establece prioridades en la revisión.

8. Da confianza y seguridad a los alumnos: valora siempre algún aspecto de sus borradores al mismo tiempo que corriges errores y sugieres caminos que se pueden seguir.

9. Ten preparados recursos para los diferentes estilos de alumnos.

10. Busca el modo de que los textos finales lleguen a tener un carácter público.

¿Por qué diez puntos? Porque he buscado ajustarme al decálogo, este género de texto tan prestigiado en nuestro ámbito cultural. Seguro que, como ocurre en el más famoso de nuestros decálogos, los diez puntos de arriba se pueden resumir en dos.