El fin de los directorios de recursos
Estos días me he dado cuenta de algo que salta a la vista y sin embargo no lo había percibido: una de las consecuencias de los marcadores sociales es que los directorios de recursos didácticos ya no sirven para nada.
¿Para qué crear un directorio de recursos en tu web cuando los están creando colectivamente los usuarios de Delicious, de Mr. Wong o de Diigo? Y sin embargo, no hace más de unos pocos meses andaba yo empeñado en llenar mi web con recursos que ni yo mismo consultaba.
Por ello he decidido dar otro sentido a este sitio. He volcado en Delicious todas las direcciones que tenía seleccionadas y las he suprimido de la web. Y he dejado que la Página de Felipe Zayas sea sólo eso: el sitio en que muestro mi trayectoria profesional. Ahora su función es muy clara: es mi carta de presentación. La otra función, ser un directorio de recursos de lengua y de literatura, ya lo cumplen los servicios de marcadores sociales.
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Parece que nos hemos leído mutuamente el pensamiento, Felipe. Ayer, en la cama, a punto de dormirme, yo rumiaba ideas muy semejantes. Es imposible competir individualmente con la inteligencia colectiva de la Web 2.0 (aunque no siempre sea tan “inteligente” como se nos quiere dar a entender) y con la descomunal potencia de Google.
En este caso, como en tantos otros, se hace verdad aquello de que los esfuerzos inútiles conducen a la melancolía. Y la melancolía me pegó tan fuerte (estaba pensando en la moribunda Lengua en Secundaria) que me dieron las tantas sin conciliar el sueño.
En fin, habrá que darse un baño de realidad y tomar medidas.
Fíjate, yo también pensaba en tu “Lengua en Secundaria”, pues en cierto modo es el portal de profesor que yo tenía como modelo. Sí, Eduardo, hemos de aceptarlo: las viejas webs donde acumulábamos informaciones ya no tienen sentido. Al menos, tal como estaban concebidas.
Creo que el único sentido que pueden tener los directorios de recursos es cuando se hacen de forma colectiva, como hacemos en Chiron, y asociados a un marcador social.
Lo demás es un derroche personal, que es lo que hemos estado haciendo algunos en los tiempos antiguos.
Salutem.
Tengo 54 compañeros en el instituto y una cuenta en Mr. Wong para que los departamentos la inunden con los recursos que utilizan. Tras dos cursos desde que comenzó esta iniciativa hay departamento que no me han enviado enlaces, otros no los actualizan, otros no los utilizan y la mayoría prefiere tener sus marcadores en su pc y en los de la sala de profesores y emplear los recursos que aparecen en distintas web y blog.
Yo también creo que existiendo marcadores sociales sobran los recursos en las web y el trabajo de recopilar pero aún falta cultura TIC.
Gracias por aparecer por aquí, Juan Pablo. ¿No será que el principal recurso sigue siendo el libro de texto?
Carlos, he echado un vistazo al grupo Chiron, en Diigo. Es evidente que ese es el camino. Gracias por desccubrirme Diigo.
Felipe, sigo con interés tus entradas sobre marcadores sociales. Vi la comparativa entre Delicious y Mister Wong, pero esperaba que nos contases cuáles son las ventajas de Delicious sobre Blinklist (me ha parecido entender que una de ellas es la posibilidad de suscribirse a un tag y otra la de englobar los tags en categorías más amplias).
Supongo que habrás exportado tus tags de Blinklist. ¿Has tenido problemas? En mi caso todas las palabras con tilde, incluidos los tags, han sufrido con el cambio, aunque no sé si habré hecho la exportación de la forma adecuada. ¡Qué difícil resulta abandonar los senderos recorridos! Blinklist me parece precioso, aunque últimamente marcha un poco más despacio de lo que sería de desear.
En fin, si lo tienes a bien, teniendo en cuenta que ya se ha pasado el verano dedicado a las herramientas, me gustaría que nos ilustraras al respecto.
Buen comienzo de curso y gracias por compartir tus investigaciones estivales.
Me olvidé de decirte que tengo pendiente retomar la antología de relatos siguiendo tu propuesta. Está en la agenda, todavía ando algo perezosa tras la desintoxicación informática veraniega.
[...] Camarote Darle a la lengua: El fin de los directorios de recursosWeb 2.0 Tools for the K-2 Crowd – Classroom 2.0How to make a conference call on SkypeOrganizadores [...]
Elisa, trataré de aclarar algunas cosas.
Como sabes, yo también usaba Blinklist, siguiendo los pasos de Carlos Cabanillas y de Mario Núñez. Fue mi primera experiencia con los marcadores sociales. Me encantaba Blinklist.
Luego, me pasé a Mr. Wong, arrastrado por el ciclón “Francisco Muñoz de la Peña”, pero sin que me acabara de gustar el aspecto del sitio. A su favor: parecía imponerse en el contexto escolar. Pero no podía importar desde Blinklist, así que hice una doble migración: de Blinklist a Delicious y de aquí a Mr Wong. Y los tags con acentos y eñes me quedaron de pena. Me dediqué a corregirlos (es posible editar los tags y modificarlos), pero en muchos casos no me dejaba.
Al hacerse público el nuevo Delicious, este verano, lo exploré y me gustó. Así que decidí quedarme allí (creo que no tuve demasiados problemas con los acentos al importar desde Blinklist).
Pero he aquí que de nuevo Carlos Cabanillas me ha señalado otros caminos, y ahora estoy encantado con Diigo. ¿Por qué? Es fácil, muy social, de aspecto atractivo y muy divertido.
Explóralo y lo comprobarás. Yo destacaría la facilidad para clasificar las categorías en listas, y la posibilidad de hacer grupos y gestionarlos de un modo también muy fácil (incluyen un foro).
Feliz retorno.
Madre mía, que velocidad de vértigo. Lo exploraré. Gracias.
Estimados amigos,
Creo que del post surgen dos hilos interesantes. Me parece que la blogosfera ya ha pasado la etapa del “descubrimiento” de los servicios y estamos finalmente en la etapa de las “funciones orientadas a propósitos”, que es muy diferente. Los marcadores, la etiquetas, los grupos, etc. en función de cada proyecto, personal o colectivo. Cómo se articula todo esto, en función de qué, es un debate que me interesa mucho más.
Y el segundo tema. Si primero fueron las páginas personales “repositorios” para nuestras materias y luego vinieron los repertorios de enlaces, ahora estamos en nuestra identidad digital. Seguramente, tu página personal debería decir quién eres y qué estás haciendo. Eso nadie va a hacerlo por ti. O, en todo caso, lo harán los buscadores. Así que la página personal y tu identidad digital es otro debate que también me interesa.
Y, por cierto, creo que a estas alturas un blog a base de respuestas y contrarrespuestas será una herramienta insuficiente… ¿Estaremos preparados para pequeñas reuniones virtuales? Caramba, esto no se acaba nunca! :-)
En fin, amigos, es un placer volver a leeros, así juntos y tan ricamente.
Que tengamos todos un buen curso!
Un abrazo fraterno,
Boris
Está claro que hoy en día es absurdo mantener directorios de recursos al estilo clásico web 1.0, sin embargo a mí me gusta tenerlos en mi web y clasificados por categorías. Y como me gusta, y me resulta útil, especialmente para mis alumnos y alumnas, no voy a abandonarlo.
Busqué la manera de integrar los directorios de delicious en mi web, y aún estoy haciendo pruebas con la API de delicious, pero no logro exactamente lo que quiero.
La opción más cómoda que he encontrado ha sido hacerlo al revés: utilizar una base de datos para la gestión de los enlaces (hace un tiempo que la tengo), y adaptar el código de una aplicación que encontré en internet para que cada nuevo enlace que introduzca en el formulario se actualice simultaneamente, además de mi base de datos, mi página de delicious. De ese modo mantengo cómodamente los dos sitios. He necesitado meterme en el código, y aún me faltan ciertos retoques para algunas cosas, pero he logrado lo que me interesaba. Seguramente esto lo cambiaré más adelante cuando logre domesticar la API de delicious a mi manera, pero de momento lo mantengo.
Así que yo no comparto eso del fin de los directorios de recursos, aunque sí ha de haber un cambio en la forma de gestionarlos. Mi forma es bastante artesanal, pero hay utilidades que funcionan, como la de Blog Posting de delicious
De momento en mi web los seguiré teniendo. Podéis verlos en el apartado “ligazóns” de http://www.tecnoloxia.org
También he abandonado mi antigua cuenta de delicious y he creado otra importando los enlaces de mi base de datos: http://delicious.com/tecnoloxia.org
Tu comentario, María, sirve para quitarle el punto de dogmatismo que podría tener mi post. Mis afirmaciones se refieren a la experiencia personal -que por lo que veo es compartida por otros- de estar invirtiendo un gran esfuerzo en hacer cosas que se hacen más facilmente con Delicious o servicios similares. He visto tu directorio, y por supuesto que tiene sentido en el contexto en que lo estás usando. Saludos.
Sí, ojo con los dogmatismos (esto va por todos, no por tu post).
Internet nos ofrece cantidad de herramientas y utilidades, pero se deben utilizar si te resultan útiles para un fin concreto. Sentenciar que la gente no tiene competencia TIC por no utilizar delicious me parece un atrevimiento. Habrá gente a la que le llegue con los cuatro marcadores de su PC, o, cada vez que necesite algo, prefiera buscar en google que crearse un directorio en un servicio de marcadores sociales. O en tu web prefieres destacar los veinte enlaces más interesantes o un blogroll y no obligar a los visitantes a buscar entre los 2000 enlaces que puedes llegar a organizar en tu cuenta de delicious. Eso o significa tener más o menos competencia TIC.
Cuando empezaron a popularizarse los blogs, y aún hoy en día, no paramos de leer y escuchar sentencias categóricas respecto a que había que abandonar la web estática y cambiarla por un blog. Esto es un error. Un blog organiza los contenidos de forma cronológica, y no todos los contenidos que se desean publicar tienen por qué tener esa estructuración, pues muchos requieren otra, con una introducción, un desarrollo y una conclusión. Y punto.
¿Vale un blog para eso? No. Pues miles de veces he leído críticas durísimas a quien se decanta por una publicación clásica, pero muy pocas a quien utiliza un blog para publicar un contenidos que no se va a volver a actualizar.
Está claro que deben cambiar las formas de gestionar la información, cada vez más fáciles para cualquier usuario o usuaria, pero no se trata de apuntarse por que sí a la última herramienta y abandonar el trabajo realizado años atrás. Sólo se ha de hacer eso cuando realmente resulte útil y práctico. En muchos casos como el tuyo está bien el cambio. En otros casos puede que no interese, no se necesite, no se tenga tiempo para meterse en otro follón, se prefiera no compartir de forma colectiva los enlaces, o se desconozcan las características de las nuevas herramientas (esto último es lo que hay que evitar, pero la decisión de utilizarlas o no es del usuario o usuaria). Las razones pueden ser de lo más diversas, así que nunca debemos criticar a la ligera el trabajo de los demás ni afirmar que quien no utilice la última aplicación se está quedando atrás o que no hay otra forma mejor de hacer las cosas, pues no es así en todos los casos.
Bueno, perdón por la paliza. Lo del dogmatismo en las aplicaciones de internet es algo que siempre he criticado, y he aprovechado que lo has mencionado para soltaros el rollo.
A mí también me gusta tener ordenados los enlaces que me interesan, tanto para trabajar como para investigar. Pero desconozco cuál es el mejor espacio para un maestro de primaria que quiera compartir recursos y descubrir otros… Siguiendo vuestros comentarios, estoy analizando Mr. Wong, Delicious, Diigo, Chiron o Blinklist. Si sabéis de otras redes, a ver si me ayudáis.
Un saludo
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