Rosa Rosae: primera declinación en Santiago de Compostela

Rosa Rosae es un hotelito de Santiago de Compostela, con acceso libre a Internet, desde donde escribo este post.
Sábado noche. Estallido primaveral. La ciudad bulle. Yo, me refugio en mi blog.
Ufff. Hay tanto de que hablar…
He participado en unas jornadas organizadas por la Asociación de Profesores de Español “Álvaro Cunqueiro”. Dos conferencias: una, sobre la competencia en comunicación lingüística; otra, sobre “leer y escribir en la era digital“.
He tomado el primer vuelo (7 de la mañana) para poder asistir a las conferencias de Salvador Gutiérrez. Qué gusto oír una descripción gramatical hecha desde el amor al lenguaje, el rigor intelectual, el respeto por el profesorado y el sentido común en cuanto a los criterios pedagógicos.
En otro momento hablaré más sobre su exposición. Ahora, sólo quiero destacar las últimas palabras de su conferencia, llenas de sensatez: “Miren, todo esto que estoy explicando, les ha de servir para que ustedes sepan más, no para que lo enseñen. La gramática hay que enseñarla cuando los alumnos la puedan entender. Hasta entonces, lo más importante es enseñar destrezas. A hablar y a escribir. Yo cuando entré en la universidad no sabía lo que era un fonema. Enseñar cómo es la lengua es muy importante, y necesario, pero a su debido tiempo.”
Más o menos, éste ha sido su discurso de cierre. Si estas ideas las declaramos los “de la pedagogía”, dios santo, qué has dicho. Esto sólo lo pueden decir las autoridades. Los académicos.
Regresaré a Valencia con el regalo de sus conferencias y de su discurso de ingreso en la Academia, con una amable dedicatoria.
Hay sabios que, además, son buenos tipos. Salvador Gutiérrez es de esos.
Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante el canal RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio.





Son palabras reconfortantes, sí, las de Gutiérrez. Si no fuera porque ya no estoy para batallas las llevaría a la próxima reunión de departamento. En fin….
sabias palabras desde luego…y un saludito sevillano…hacía mucho que no comentaba nada en este reconfortante espacio…
Estuve el sábado en las jornadas, me encantaron esas palabras de Salvador. Disfruto de los entusiastas, de los que sienten amor por lo que hacen y son capaces de dedicar horas analizando las intrincadas reglas del lenguaje pero si además saben percibir que eso que ellos estudian no es el centro del universo y que la lengua es ante todo uso y disfrute, pues como tú, me quito el sombrero. Sobran profesores que quieran ir corriendo a llenarle la cabeza a sus alumnos de aditamentos cuando no saben escribir tres líneas coherentes. Por favor, que marquen unos currículos sensatos, ¡ya en primaria estudiando morfemas! y después en segundo de bachillerato nos quejamos de que nuestros alumnos no saben resumir, esquematizar, pero , ¿quién piensa que pasaron al menos cinco años en el instituto?
En tus ponencias pusiste palabras a muchas de las cosas que pienso, ya estoy convencida y para el curso próximo mis alumnos trabajarán con sus blogs.
Hay una herramienta que permite programar, explicar, preguntar, profundizar, compartir, utilizar links a los blogs como parte de las explicaciones ….utilizar multimedia en las preguntas, en las respuestas y en las explicaciones … Es gratuita y está hecha en España. Se descarga en:
http://www.mercatest.com
Es tan fácil de utilizar y tiene tanta potencia que cuando alguien la conozca y lo cuente, no le van a creer. Lo veremos.
La experiencia que los muchos años me han permitido acumular, permite que al oír a personas jóvenes y entusiastas preocuparse por el devenir cultural de nuestros jóvenes alumnos se renueve la ilusión en lo que sigo haciendo: enseñar a leer y escribir a todos aquellos que asistan a mis aulas, independientemente del curso, la programación y los padres aspirantes al título de “se va a enterar esta; suspender a XXX por no poner tildes…” Seguid intentando que haya menos analfabetos y más individuos que lean, comprendan, escuchen y, sobre todo, reflexionen. Un saludo
Bonito e inspirador el nombre el del hotel, y también las palabras que citas, porque al profesor de lenguaje lo orientan hacia una didáctica que apunta de modo más global a la competencia comunicativa en contextos sociales concretos.
Un saludo,