Reproduzco una conversación sostenida en Twitter el sábado 1 de mayo en torno a las 9 de la mañana (que ya son ganas) entre @carmeduran, @mireia_m y yo (@fzayas).
La conversación se suscita con unos gorjeos mañaneros de @carmeduran a propósito de un artículo de Rosa Montero en El País con el título de Cómo convertir “El Quijote” en un ladrillo, en el que parece que aboga por la exclusión de la lectura (obligatoria) de los clásicos en la ESO y en el Bachillerato.

Carme:

Tengo mil argumentos para rebatirle la idea de que la escuela no tiene que programar la lectura de los clásicos

Al contrario que Rosa Montero, creo que precisamente es labor de la escuela acercar el Quijote, el Lazarillo o la Celestina a los chicos.

Lo que importa es cómo hacer que los adolescentes se acerquen a unas obras alejadas de sus referentes lingüísticos y culturales.

Y se me ocurren muchas maneras… Montero tendría que hablar con más docentes que están haciendo trabajos magníficos sobre los clásicos.

Os animo a compartir ejemplos de cómo trabajar la lectura de los clásicos: El Lazarillo.

Felipe:

He aquí un magnífico ejemplo [de hacer que los adolescentes se acerquen a los clásicos] del que ya he hablado en otra ocasión.

[Tras leer el artículo de Rosa Montero] Tienes razón: un montón de necedades. Justamente la clase de literatura ha de mostrar a los clásicos, no la paraliteratura.

Mireia:

Clásicos, por supuesto, pero también otros textos si está justificada su presencia en una S[ecuencia] D[idáctica]. Y paraliteratura. para saber que lo es.

Felipe:

Se confunde “fomento de la lectura” con “educación literaria”.

Carme:

Totalmente de acuerdo. Hay una profunda ignorancia sobre qué es la educación literararia.

Mireia:

Sí. Fomentar la lectura forma parte de la educación litedraria.
Uno y otra suponen objetivos distintos y requieren estrategias distintas. Ambos se han de tener en cuenta en las aulas.

Leer como primer paso para ser lector literario competente

Carme:

Sí, está claro que es necesario fomentar la lectura, pero la educación literaria requiere ayudar a subir un peldaño más.

Mireia:

Es que va junto, no son excluyentes. Justamente para subir peldaños se tienen que tener referentes y poder contrastar, por ejemplo.

El problema no es confundir fomento y educación sino no unirlos en los objetivos de aprendizaje literario.

Carme:

Totalmene de acuerdo. Pero algunos piensan que sólo con el fomento de la lectura hay bastante y sabemos que no es así.

Mireia:

Fomentar la lectura al servicio de la educación literaria. Uff, difícil argumentar en twitter, necesitamos otro espacio

Pues sí, hay que seguir debatiendo, en todos los espacios posibles. La educación literaria es uno de los terrenos más confusos de la didáctica de la lengua y la literatura.