PCDI

 

¿Es un conocimiento indispensable para el alumnado de 3º de ESO saber analizar las palabras subrayadas en esta frase?

 La repasó muchas veces, primero despacio, luego fuertemente.

Pues si es así, en la Comunidad de Madrid, un 63,3% no se hizo con este conocimiento tan vital, según la Prueba de Conocimientos y Destrezas Indispensables de 2012, última de la que tenemos datos. Solo un 13,1% respondió correctamente la pregunta.

¿Y qué creéis que pasó con esta pregunta, igualmente decisiva para el futuro de los jóvenes examinados según las autoridades educativas madrileñas?

 Analiza las formas verbales subrayadas en el siguiente párrafo. Debes indicar, cuando proceda, persona, número, tiempo, modo y verbo en infinitivo:

Sonriendo, [Miguel] pensaba que esa misma noche iría al parque Salazar; todo Miraflores sabría ya, por boca de Melanés, que había vencido esa prueba heroica.”

Pues esta pregunta solamente la respondió bien un 21,4% (un 42,2% mal y un 36,3% regular)

Enteraos ahora de qué pasó con esta:

 Indica la función sintáctica del pronombre en la siguiente oración: “Le hizo masajes en el vientre”.

Los privilegiados que consiguieron este conocimiento tan indispensable, y que les hará ser sin duda mucho mejor usuarios de la lengua, son el 49,8%, con un 58.2% que merece ser arrojado al fuego eterno.

Y, finalmente, ¿cuántos supieron analizar sintácticamente

“En su corazón había brotado una especie de confianza”?

Pues solamente un 35,6%, con un 48% que fue incapaz de reconocer ese sujeto que se esconde alevosamente detrás del verbo y que se resiste a responder a la pregunta “¿quién?”.

¿Qué conclusiones extraerán las autoridades educativas de estos resultados?

Según la web de Educación de la Comunidad de Madrid, “la prueba tiene carácter formativo y orientador para los centros, para los padres y para los alumnos y sirve, además, para orientar a la Administración educativa respecto a la eficacia de sus planes y actuaciones”.

¿Qué harán los centros? ¿Dedicar más horas a las clases de gramática para adiestrar a los escolares con este tipo de prueba?

¿Qué harán los padres? ¿Sacrificarse para proporcionar clases particulares de gramática a sus hijos en el caso de que los profesores, presionados y asustados, endurezcan sus exigencias?

¿Qué hará la Administración educativa? Lo que ya hizo en 2010-2011 fue abrir un concurso de elaboración de modelos de pruebas para ofrecerlas “a los profesores como recurso para que dispongan de textos y preguntas en número y variedad suficientes como para trabajarlos en clase”.

Todo este sinsentido me lleva a recordar el estupendo artículo de Luis Landero El gramático a palos.