Por si a alguien le sirve, explicaré cómo he creado este blog.

Tengo contratado un servicio de alojamiento, donde se me proporciona una herramienta para instalar WordPress en pocos minutos. Pero he preferido hacerlo manualmente para practicar y aprender.

He descargado la versión 2.0.5, he extraído los archivos y los he subido a mi servidor siguiendo los pasos del tutorial elaborado conjuntamente por José Cuerva y Eduardo Larequi. Tras crear una base de datos en mi servidor, he configurado Worpress y he instalado el plugin para la traducción al castellano, todo ello siguiendo el citado tutorial. Y ya está: aseguro que si yo he conseguido hacerlo, cualquiera que esté interesado lo conseguirá igualmente.

Después, hay que activar algún plugin que viene incorporado y subir otros absolutamente necesarios.

Entre los primeros, hay que activar Akismet, que nos libra de los spams. Se activa entrando en la opción Plugins: al hacerlo se exige la clave API de WordPress.com, que se obtiene abriendo una cuenta en este sistema.

Entre los segundos, es fundamental ImageManager, que permite subir imágenes con gran comodidad. La instalación resulta muy fácil siguiendo las instrucciones generales para plugins del tutorial al que me he referido arriba. Una ver terminado el proceso, se incorpora la herramienta al editor de textos. Pero, cuando lo probamos…. ¡da error! Si quieres evitar las horas que yo he empleado para resolver el problema, lee esto con atención: entra en tu servidor, localiza la carpeta donde están los archivos de tu blog, entra en wp-content y crea ahí una carpeta con el nombre uploads. Y prepárate para dar un grito de alegría al comprobar que el chisme funciona.

En cuanto a la plantilla, la he buscado en un wiki con plantillas traducidas al castellano del que me ha informado Mario Molina y he elegido ésta por su sobriedad.