La facilidad para crear y administrar un blog hace que esta herramienta adopte muchas funciones en el contexto escolar, tanto cuando es gestionado por el profesor como cuando lo administran los alumnos.En este segundo caso estamos, generalmente, ante blogs de aula (individuales o colectivos) que funcionan como “cibercuadernos”.

Pero a mí me preocupa que los blogs pocas veces llegan a convertirse para los alumnos en un verdadero medio de comunicación personal, es decir, un medio que se use con cierta autonomía para escribir de lo que les interese escribir y que al hacerlo tengan en cuenta al destinatario y las características y convenciones de este medio. Esta dimensión auténticamente comunicativa del blog es la más difícil de conseguir. Y habría que buscar y difundir buenas prácticas en este terreno.

En mi clase de Redacción y Diseño de Prensa estoy tratando de dar este salto. Hemos dedicado mucho tiempo al “cacharreo” (con rotundo fracaso en el ámbito del podcast, en parte por problemas de las instalaciones y no sé si del servidor de la Conselleria). Y ahora estoy empeñado en que apliquen lo que saben para postear libremente (a ser posible siguiendo un plan más o menos flexible en cuanto a los temas).

Ello me obliga a examinar con los alumnos algunos blogs temáticos  y a analizar algunas característicos del estilo o registro de los posts: se escribe desde el yo, se implica al lector, se usa un estilo coloquial, pero con corrección en el uso de la norma gramatical y ortográfica, se incluye la información imprescindible y se recurre al enlace para expandir el texto, se cita…

Estos análisis hay que complementarlos, en mi opinión, con los ejemplos de los propios posts del profesor. Por eso, yo también he iniciado en En el Villena una serie de entradas que tienen como finalidad ilustrar las instrucciones que les doy. Y, por supuesto, examinamos sus propios posts, tanto para buscar el modo de mejorarlos como para tomarlos de ejemplo.