Elene Medel

Para celebrar en mi blog este 8 de marzo he elegido un poema de Elena Medel, escritora de la que estoy leyendo el ensayo El mundo mago. Cómo vivir con Antonio Machado. Sólo conozco su obra poética por las breves antologías que encuentro en Internet, pero tengo ganas de adquirir Un día negro en una casa de mentira (Visor, 2015), libro que reúne todos sus poemas.

De los poemas que he encontrado en Internet  me ha gustado especialmente este:

Escribiré quinientas veces el nombre de mi madre…

Escribiré quinientas veces el nombre de mi madre.

 

Con un vestido blanco trazaré cada una de sus letras por las
paredes de mi dormitorio, por el suelo del patio del
colegio, por el pasillo de la casa más antigua. Para
recordar mi origen cada vez que yo viva.

 

En todos los lugares podré besar sus mejillas limpias de
cristal, aunque ella duerma lejos:

 

sus mejillas cercanas que me dolerán allá donde acaricie
su nombre escrito.

 

Tantos días, tantas noches habrá de alimentarme
amorosamente con su parábola descalza;

 

vendrá mi madre a arroparme, mujer de humo, con los ojos
tiritando de suerte,

 

y en cada sueño mis apellidos dolerán como un cartel de
bienvenida a un hogar diferente.

 

Sobre mi cabello, rubio como el de mi madre, la corona que
me ciño como hija primogénita de Dinamarca.

 

Me llamaré Vacía, en honor a mis muertos; miraré cómo
retozan de acrílico las palmas de mis manos, sangrará
mi lengua a disposición de mis muertos.

 

Gritaré quinientas veces el nombre de mi madre para quien
quiera escucharlo, y escribiré que bendigo este medio
corazón en huelga mío, pues no olvido:

 

nací para llorar la muerte de otros.

 

De “Tara” 2006